Las tres reglas de oro

Última en ponerte, primera en quitarte.

Pon tus joyas al final de arreglarte — después de la crema, el perfume y el maquillaje — y quítatelas apenas llegues a casa. Con eso solo ya evitas la mayoría del deterioro.

  • Lejos de químicos. Perfumes, cremas, alcohol, cloro y agua salada son lo que más desgasta el baño de oro y oscurece la plata.
  • Sin agua ni sudor. Retira tus piezas antes de dormir, hacer ejercicio, bañarte o meterte a la piscina o al mar.
  • Guardadas y separadas. En su empaque original o en una bolsita individual, para que no se rocen entre sí ni se rayen.

Limpieza

Después de cada uso, pásale un paño seco y suave a la pieza para retirar los restos de sudor y crema. Es un gesto de cinco segundos y es lo que más alarga la vida de una joya.

No uses limpiadores líquidos, pasta de dientes ni cepillos: son abrasivos y desgastan el baño de oro laminado.

Según el material

Oro laminado 18k

Lleva capas de oro real sobre una base metálica, así que lo importante es proteger esa capa. Evita el contacto con químicos y guárdala seca. Si se opaca con el tiempo, un paño seco suele devolverle el brillo.

Plata ley 925

Es normal que la plata se oscurezca con el tiempo — se llama oxidación y no es un defecto, es la reacción natural del metal con el aire y la humedad. Se quita con un paño especial para plata. Guardarla en una bolsita cerrada retrasa mucho ese proceso.

Moissanita

Es una piedra muy dura y resistente, pero acumula grasa y se ve opaca. Un paño suave y seco basta para devolverle el brillo. Evita golpearla contra superficies duras.

Guardar y viajar

  • Guarda tus piezas en un lugar seco, lejos del baño (la humedad acelera la oxidación).
  • Para las cadenas, ciérralas antes de guardarlas: evita que se enreden.
  • Al viajar, lleva cada pieza en su bolsita individual para que no se rayen entre sí.